miércoles, 3 de abril de 2013

El pan nuestro de cada día.

Por Germán Chacón.





Honestamente este tema me ha provocado muchas reflexiones. Y más que conclusiones en su mayoría presentaré preguntas, a veces uno no puede más que cuestionarse ante ciertos fenómenos antes de pretender dar una solución o alternativa.

Primero que nada consideremos que este dichoso fenómeno ahora denominado como “Bullying”, ya existía, en nuestra cotidianeidad le llamábamos “agarrar de su puerquito”, “agarrar de bajada”, “chamaquear” y supongo que un largo etcétera que varía dependiendo del lugar específico e incluso de la temporalidad. 

No puedo afirmar que el acoso escolar siempre ha existido, lo que si puedo afirmar es que la institución escolar, esa, esa si  tiene una historia. La institución escolar tal cual la conocemos ahora, no siempre fue así. Y habría que cuestionarnos si el mismo diseño e incluso finalidades de una institución como esa, no tendrá alguna responsabilidad en el desarrollo de este fenómeno específico.

No es para nada un secreto que en las sociedades actuales “la competencia” o “la competitividad” son valores que flotan en casi todos los ámbitos de nuestras vidas. Para poder laborar hay que ser competentes (incluso hay que certificarse), y para estudiar, miles de aspirantes presentan pruebas para ocupar un lugar en una institución escolar. Hay que competir. Y para competir hay que sobresalir, rebasar, ganar.

Las reformas educativas apuntan a las mentadas “competencias”. Y en un país que exige de su niñez y juventud que todos acudan a sus aulas de manera obligatoria, competir se volverá el pan nuestro de cada día.

¿Y qué pasa afuera de la institución escolar? Los padres de familia también compiten día a día por unos cuantos pesos. Y muchos, en verdad muchos de ellos salen a la calle con la premisa de: “el que no tranza no avanza” o “de que lloren en tu casa a que lloren en la mía, mejor que lloren en la tuya” o “hay que chingar al de enfrente porque los de atrás vienen chingando”… ¿Qué esperan de sus hijos?

Hay otro factor, el acoso escolar no ocurre, al menos no con tanta frecuencia ni intensidad en los niveles iniciales de escolarización, es decir no ocurre en el nivel preescolar ni en la primaria. Se acentúa y agudiza durante la secundaría y el nivel medio superior. Vuelve a disminuir en el nivel superior.

Su auge entonces se da mientras los individuos tienen edades entre doce y dieciocho años. Años en los que usted lector sabe bien. Todos nosotros estábamos en búsqueda de cierta individualidad e incluso identidad. Era si, una lucha encarnizada por ser vistos, por sentirnos distintos y al mismo tiempo parte de un grupo. Edad en la que dudas de lo que eres y de lo que puedes llegar a ser. Tema ya de por si complejo y complicado. Muchos de los jóvenes en esta etapa “biopsicosocial” la viven en la más tremenda soledad.

Pero hablemos del filme que nos atañe, película española de 2009 que ingeniosamente se titula “Bullying”.

Como ya es costumbre trataré de no contar mucho acerca de la trama de la película, pero en este caso dudo mucho conseguirlo. En este filme como en muchos otros se cuentan varias historias, una principal y otras tantas secundarias.

Lo que me parece más interesante es que en la historia principal la de Jordi (el joven acosado) se funden otras tres historias. Curiosamente (o tal vez no tanto)  los cuatro personajes presentan cierto nivel ya sea de depresión, incomprensión o frustración.

El joven que ejerce el acoso escolar “Nacho” proviene de un entorno familiar de violencia y abandono. Requiere de alguna manera llamar la atención y por supuesto la comprensión. Pero en un entorno que priva a las personas nacidas con caracteres sexuales masculinos de mostrar sentimientos y sensibilidad por considerarlos impropios de su genero. Siempre será mejor mostrar los rasgos de una verdadera “masculinidad” fuerza, poder, arrojo.  Nacho desarrollará también frustraciones. Competente para actividades deportivas, pero no así para cuestiones académicas. Se sentirá amenazado cuando Jordi demuestre poseer habilidades en ambos rubros, su reacción será intimidarlo para mantener su estatus de líder del grupo. Esto no quita que Nacho más bien se sienta vulnerable.

La madre de Jordi deprimida por la muerte de su pareja de vida y con la carga de llevar ella sola  un hogar y un trabajo demandante. Se siente culpable por el abandono de Jordi. Frustrada por un empleo poco remunerado pero exigente en esfuerzo.

Un cuarto personaje, el vecino incomodo. Que esta sumido en una vorágine de excesos. Sin trabajo y sin familia lo han convertido en una persona resentida y agresiva.

Los estados de ánimo y personalidades de cada uno se irán desarrollando a lo largo de la película. Pero es importante destacar que aparentemente muchas de las personas involucradas en un evento como este, presentan cúmulos de dificultades.

Yo no sé, pero parece que la mayoría de las personas en nuestro entorno están frustradas, no hace falta un estudio profundo, basta con observar a las personas que nos acompañan en el transporte público, que por cierto hoy mismo sube su tarifa.  El chofer “compite por el pasaje” seguramente llegó a ese empleo de manera circunstancial y gana poco. Estará aquel joven que va a la escuela porque lo mandan y no porque sienta una emoción indescriptible por ir a sentarse en un salón de clases durante seis u ocho horas. Seguramente verán a una mujer que trabajosamente lleva a sus dos críos de la mano al colegio. O aquel hombre trajeado y con portafolio que trabajará entre ocho y diez horas soportando a personas con las que no quiere convivir, en un  entorno que no le favorece y por un sueldo que no le alcanza. Pero todos ellos lo “tienen” que hacer y la mayoría no lo “quiere” hacer.

La distancia entre lo ideal y lo real es muy grande. Y en esa distancia muchos se pierden y cometen actos y actitudes que no se les pueden reprochar por completo a ellos.  La pregunta es, si muchas personas en nuestras sociedades tienen estos niveles de frustración. ¿Qué es lo que esta en decadencia? El sistema social o las personas que lo componen. Personalmente, pienso que el primero.

2 comentarios:

  1. Me parece muy interesante el tema en si y las comparciones de competencia no la habia visto desde este punto de vista; sin embargo el tema de acoso, en si, baria no solo en cada nivel de educación si no tambien en cada institución y estado, pero al hablar de acoso lo primero que me viene a la mente es un comentario de un profesor que continuamente y de manera repetitiva decia que el billying, la obesidad,entre otros temas, eran solo la solución de encubrir un problema aun mas grande

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  2. Primero que nada estimado lector le agradezco su comentario. Me entusiasma que se encuentre interesado por el tema que abordamos este mes en Rapsoda Media. Particularmente me gustaría que abundara más acerca de ese problema que se encubre.

    Espero que algo de lo escrito le haya motivado a investigar o le haya motivado alguna reflexión. Le reitero mi agradecimiento y le invito a seguir al tanto de nuestras publicaciones, y claro a seguir comentándolas, ya que de esta comunicación se genera la evolución que nosotros mismos buscamos.

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